La revolución paraguaya: “una Nación verdaderamente autónoma”

Publicamos una entrevista al historiador Richard Alan White, quién con su libro “La primera Revolución Popular en América, Paraguay 1810-1840” permitió comprender los orígenes del poderío paraguayo del Siglo XIX. “Al desmantelar su tradicional sociedad dependiente, negaron a las élites española y criolla su status dominante social, económico y político, impidiéndoles de este modo continuar dirigiendo los asuntos de la nación en el rumbo de sus intereses”.

 

Por Revoluciones.net

 

Fallecido en 2016, White aportó un trabajo serio y minucioso que nos permite tener una idea cabal del Paraguay del Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia y la revolución paraguaya. Compartimos ésta entrevista que le realizáramos en 2014, cuando una edición argentina de su libro con prólogo de León Pomer nos permitió tomar contacto y preguntarle por algunos puntos salientes de su fundamental investigación.

 

REV: ¿Por qué habla de una revolución social radical en el Paraguay?

Richard Alan White: A través de América Latina, las guerras de independencia (1810–1825) lograran romper los vínculos políticos y económicos con España. La estructura social de América también sufrió un cambio. Sin alterar la tradicional estructura de poder de la sociedad de clases de las anteriores colonias, la oligarquía criolla nativa asumió la posición de clase dominante, reemplazando a los españoles en la cúspide de la pirámide social. Este cambio en el lugar de privilegio y poder fue la principal modificación en la estructura social que fue generada por las guerras de independencia. Las condiciones básicas de vida para la vasta mayoría de los latinoamericanos permanecieron iguales; solamente cambiaron los amos. Salvo en el Paraguay.

Bajo el liderazgo del Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia la revolución paraguaya sustrajo a toda la clase superior, tanto española como criolla, sus tradicionales bases sociales, políticas y económicas de poder. Al designar a nuevos funcionarios directamente de entre la gente común, Francia no permitió a las elites que ejercieran cargos gubernamentales o militares, prohibiéndoles de ese modo que ejercieran el poder directo. Incluso utilizó un sistema de multas y confiscaciones para negarles el poder menos directo, pero de igual modo eficaz, que otorga el dinero.

REV: ¿Cuáles fueron sus principales logros?

RAW: Junto con la abolición del Consejo Gobernante Municipal de la elite (Cabildo), el régimen revolucionario controló a la iglesia y sus instituciones auxiliares. Proscribió las fraternidades eclesiásticas, cerro sus monasterios y confisco sus bienes raíces. Al anular las donaciones reales de tierras y confiscar la propiedad de los conspiradores de las clases sociales altas de la Gran Conspiración de 1820, Francia promulgo una profunda reforma agraria que abolió el tradicional sistema de tenencia latifundista de la tierra.

Para la fecha del fallecimiento del Dr. Francia en 1840, más de la mitad de la rica región central del Paraguay había sido nacionalizada, se habían creado numerosas estancias estatales y decenas de millares de personas tenían granjas arrendadas del Estado. El sector privado de la economía tuvo que competir con el gobierno que, al reducir los impuestos a un mínimo, recibía la mayor parte de sus ingresos de la venta de artículos importados, ganado y productos manufacturados por el Estado. Además, el Estado controlaba en forma completa el comercio internacional a través de su masiva participación y un sistema estricto de permisos de comercio.

REV: ¿Qué se entendía por Dictador en ese contexto?

RAW: Debido a que la palabra dictador en la actualidad es fuertemente peyorativa, debe enfatizarse que a principios del siglo XIX no llevaba dicha connotación negativa. El titulo se usaba en esa época en su sentido romano – un magistrado con suprema autoridad, electo en periodos de emergencia – y se otorgó a varios de los nuevos jefes de estado latinoamericanos incluyendo a José de San Martin y Simón Bolívar.

Yo decidí emplear en el libro la frase El Dictador, no solamente porque era el titulo formal de Dr. Francia y refleja el enorme poder que le fue conferido por los congresos populares masivos, sino también porque a menudo así lo designaba el pueblo paraguayo y frecuentemente incluso firmaba los documentos oficiales con “El Dictador”.

REV: ¿Qué eran y cómo funcionaban las “Estancias del Estado”?

RAW: Las primeras estancias fueron fundadas con ganado adquirido mediante las confiscaciones de la Iglesia y la oligarquía criolla y española para el fin de proporcionar alimentos, caballos, equipos y ropas para las fuerzas armadas. Sin embargo, bajo la vigilante mirada del Dictador, que exigía que todas los administradores presentaran informes mensuales, la función de las estancias creció más allá de sus límites originales. A fines de la década de 1820, tanto el número de estancias y sus planteles de ganado – que incluían vacunos, bueyes, caballos, mulas, ovejas, y vacas lecheras – había proliferado mucho más allá de las necesidades del ejército. Abarcando la república enteres, las más de setenta y cinco estancias del Estado producían un exceso de productos y subproductos ganaderos, que el gobierno distribuía entre los necesitados o vendía en los mercados locales y tiendas del Estado a precios moderados.

REV: ¿Qué enseñanzas nos deja la revolución paraguaya?

RAW: Aunque ningún proceso de cambio social puede servir de un modelo para cualquier otro, la revolución radical del Paraguay incluye varios componentes fundamentales necesarios para cualquier revolución exitosa en América Latina. Al desmantelar su tradicional sociedad dependiente, los paraguayos negaron tanto a elites española y criolla su status dominante social, económico y político, impidiéndoles de este modo continuar dirigiendo los asuntos de la nación en el rumbo de sus intereses de clase superior.

Junto con la eliminación de la dominación de la oligarquía, el Paraguay se rehusó a ceder ante las agresiones del imperialismo argentino, escapando de esta manera a la nueva dependencia sufrida por las demás provincias de antiguo virreinato, que continuo siendo dominado por Buenos Aires a medida que emergía como la submetropolis americana del orden neocolonial en el Río de la Plata.

A través de un estricto control del Estado y una amplia reforma rural, el Paraguay además diversifico su tradicional economía de monocultivo y desarrolló una economía equilibrada, destinada a satisfacer adecuadamente las necesidades fundamentales de todo el pueblo. Fue la primera nación en toda la historia de América en alcanzar una meta tan radical.

La implementación de estos cuatro factores fundamentales – la remoción de las elites, la liberación de la dominación imperialista, la implantación de una reforma rural igualitaria, y la institución de un rumbo estatal racional de la economía – proporcionaron al Paraguay los medios de salir de su dependencia tradicional y establecer una nación verdaderamente autónoma.

En efecto, la implantación exitosa de estas medidas básicas – tanto actualmente como hace 200 años – es la base de la independencia y el desarrollo. Puesto que la independencia política solamente, sin la independencia económica, históricamente ha dado como resultado nada más que lo que hoy en día se denomina el subdesarrollo.

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